lunes, 12 de julio de 2010

MOTIVACION Y BADWATER.






La preciada hebilla sub-40 horas.
En el post anterior mi hermano hace un comentario sobre la motivación necesaria para afrontar un ultra, sobretodo a partir del km 120.

No se si ha sido por este comentario o por ser el aniversario de mi participación en la pasada edición de la Badwater 2.009 o al ver ayer a los jugadores de la selección española, que me ha venido en mente todo lo que puede llegar a mover el coco.

A lo largo de mi vida particular como deportiva siempre me ha gustado y he necesitado ponerme retos difíciles y luchar por ellos.

El sistema para afrontar los retos a priori siempre ha sido fácil: Fijo y defino el objetivo, trabajo día a día, me imagino como será el día "X" y me olvido del objetivo hasta unas semanas antes que valoro todo el trabajo realizado hasta la fecha, confirmo que estoy preparado para el objetivo, busco varias alternativas para posibles "sorpresas" en el día "X" y arranco el motor de la motivación.

Más o menos este mecanismo casi siempre a funcionado, pero deportivamente hablando hay una prueba que me ha marcado de por vida donde nada de lo anterior funciono y por eso y por el tipo de carrera que es tiene su magia.

Esta prueba fue la Badwater. Hacia más de 15 años que soñaba con participar en esta fabulosa carrera hasta que en el 2.007 lance la solicitud para poder participar siendo desestimada por falta de CV, pero como la mayoría de nosotros soy cabezón y en el 2.009 lo volví a intentar y fui aceptado.

El objetivo estaba claro y definido, trabaje más que nunca, me imagine una y otra vez como podría ser la carrera, cree un montón de alternativas... pero nada de todo fue suficiente.

Esta mágica carrera me gano parte de la partida. No voy a hacer ahora un análisis del pq me gano una parte pero si de como logre ganar la partida.


Sobre el minuto 3'40" aparecemos fugazmente.
En el km 90 ni mi cuerpo ni mi mente podían dar un paso más, el solo hecho de pensar que aún me faltaban por recorrer más de 127 km con unas temperaturas superiores a los 47º y con un desnivel de unos 3.000 mts positivos me hacían llegar a la conclusión que lo mejor era irme hacia las Vegas,en coche claro je,je...

EL brujo de mi hermano Jaume junto con mi fabulosa mujer e hijos, supieron crear en mi una motivación y una fuerza increíble. Lo olvide todo, fui capaz de hacer un reset total y solo pensar en una cosa: tenia de divertirme, hablar e intentar desplazarme sin pensar ni hacia donde ni hasta cuando. Como si de una avalancha se tratase la motivación fue a más dejando en un segundo plano dolores y todo lo negativo. Aún se me pone la piel de gallina al recordar los ultimos 17 km de subida al Monte Whiney corrieno como si nada de lo vivido en los primero 90 km hubiera pasado.

Nada os dejo con un video y algunas fotos de esta increíble prueba que recomiendo a todos y que ojala un día pueda volver a vivirla otra vez pero junto a mi hermano tambien como corredor.

Xesc Terés.

7 comentarios:

Atalanta dijo...

Para acabar algo tan bestia hace falta algo más que fuerza. Se ncesita una chispa, una luz que sólo unos pocos tenéis. Buscaste en tu interior y la encontraste.

Xesc dijo...

Tenemos Atlanta, tenemos.

Furacán dijo...

Y dices que te rechazaron en 2007 por falta de curriculum? :-O
No sé, a mí esas distancias y en esas condiciones me siguen pareciendo difíciles hasta de imaginar. Os admiro.

Xesc dijo...

Si esos yankis tienen un sistema de clasificación muy suyo. Cada año seleccionan entre todas las solitudes los mejores 90, pero para ser aceptado tienes de haber realziado como MINIMO 1 vez una carrera NON STOP de 100 millas, 1 Doble Ironman o una carrera de bici de 500 km non stop, no vale ni carreras por etapas, ni 100 km ni Ironman ni nada de eso ni que seas un figura.

Xavi dijo...

Xesc i Jaume¡

Que vagi molt be per terres vasques, que funcioni el coco amb la distancia, desnivell, i sobre tot amb la calor¡¡¡

Una abraçada.

luisa4run dijo...

Habia querido desde la pasada edicion Badwater felicitarte por tu valentia, entereza y fuerza mental, asi que lo hago hoy al leer nuevamente tu reseña, la cual despues de leer me atrevi a ir a hacer una nada de recorrido de ese soñado ultra para mi, pero me convenci que no podria hacerlo ni aun cuando ya tengo las 100 millas en mis piernas pero no en mi mente y en las condiciones climatologicas. Honestamente el que lo ha logrado como tu, merece toodo el respeto. Muchas gracias por compartir esa bella experiencia!
Maria Luisa de Tijuana,Mexico

Anónimo dijo...

Xesc i Jaume,
Molta merda per Euskadi!!!
Un petó, Bàrbara